viernes, 20 de marzo de 2009

Sobre este blog y la importancia de conversar extra muros de la academia

Algunas formas de concebir la ciencia, como la sociología del conocimiento o la epistemología reflexiva al estilo de Thomas Kuhn, nos han mostrado que el quehacer científico y académico es ante todo una actividad humana que se gesta en colectivo; el conocimiento es sobre todo socialización de conocimiento (*Foto: Thomas S. Kuhn)
De esta manera, no podríamos imaginar la formación del Círculo de Viena (cuyos integrantes han de revolcarse en su tumba por aparecer en este ejemplo), hito del positivismo, sin las reuniones, conversaciones y tertulias que llevaron a un manifiesto y un programa científico; el pragmatismo americano sin las reuniones para conversar sobre metafísica a que convocaba Charles S. Peirce; o la hermenéutica moderna sin las relaciones maestro-alumno de Husserl-Heidegger-Gadamer-Vattimo.

Buena parte del presente y destino de una comunidad académica, inclusive de un paradigma científico, se juega fuera de las aulas, en las ideas repentinas que surgen de una buena conversación en el café o, como solía ser, del intercambio postal entre gandes pensadores (¿no podría suscitarse lo mismo hoy, pero con e-mails y blogs?). No deja de ser triste que sean pocas las pláticas entre alumnos (de la carrera de comunicación) fuera de la escuela que traten, se inquieten y maravillen ante un fenómeno tan extraño como la comunicación, tema que supuestamente es aquello que los convoca a derrochar por lo menos cinco años de su vida; no deja de ser triste que entre profesores platiquen "extra-muros" tan poco, y menos aún sobre la comunicación de manera argumentada y con un interés científico, cuando ellos han decidido construir una vida al rededor de dicha actividad. No es difícil predecir un estancamiento en una comunidad académica que no conversa y discute, que no vive su objeto de estudio fuera de las aulas. Puede, en cualquier momento, petrificarse. (Foto: Mesa en Acatlán. Gracias a Krynowek Eine).

Parte del problema en el mundo contemporáneo son los tiempos, vivir en una "economía en desarrollo", el trabajo (los otros trabajos, pues difícilmente alguien se dedica a uno solo). Pero no todo puede ser malo en esta condición posmoderna, el mundo virtual trae posibilidades (lo que decidamos hacer con ellas es otra cuestión). Este sencillo blog pretende burlar los pretextos: no se necesita una editorial, ajustar agendas para reunirnos tal día en tal lugar, grado de doctor ni apellidarse Toussaint, Esteinou, Galindo o Fuentes para decir algo argumentado sobre comunicación.

Queda abierta la invitación para hacer comunidad académica (y tal vez de conocimietno) entre profesores, egresados y estudiantes de comunicación, sin saber exactamente a qué nos lleve, sólo el reposo no lleva a nada, permanece inmutable y autocomplaciente.

Cźar.